Pese a que la historia nos ha enseñado que tras una crisis aumenta la natalidad, ahora con la crisis sanitaria del coronavirus, los expertos señalan que la tasa de fecundidad de 2020 va a ser, incluso, inferior a la del 2019. No sólo se trata de una crisis sanitaria, sino además económica que se suma a la de 2018, por lo que el fenómeno bautizado como “coronaboomers” va a seguir la misma línea de nacimientos que venimos observando durante los últimos años: menos hijos a mayor edad.

En nuestro país, la edad media en la que se tiene el primer hijo supera los 32 años, según los datos de la última encuesta de fecundidad del Instituto Nacional de Estadística (INE). Situación que se complica si tenemos en cuenta que en 2019 se registró el menor número de nacimientos desde 1975.

Una solución para detener el reloj biológico

Factores socio económicos como el retraso en la emancipación de los jóvenes - consecuencia de la dificultad para encontrar trabajo que no sea precario y, por lo tanto, su independencia económica - hacen imposible que una mujer pueda formar su propia familia durante su etapa más fértil, comprendida entre los 20 y 35 años.

La falta de información real sobre cómo funciona la fertilidad agudiza el problema. Son pocos los pacientes que acuden a un centro de Reproducción Asistida sabiendo que más allá de los 35 años la calidad y cantidad de sus óvulos empezará a descender y, con ello, la probabilidad de conseguir el embarazo. Asimismo, un gran porcentaje de la población tendrá dificultades para concebir superados los 38 años de edad.

“El factor edad materna está presente en el 70% de las parejas que consultan por problemas reproductivos en nuestro centro de Reproducción Asistida”, señala el Dr. Sergio Roger, Director Médico de la clínica IVF-Spain Alicante.

Instalaciones IVF Spain en Alicante.

La importancia de la calidad de los ovocitos

Frente a una realidad social difícilmente modificable, la Medicina Reproductiva pone sobre la mesa una respuesta y una solución para detener el reloj biológico: la vitrificación de ovocitos. Avances en Reproducción Asistida como el aumento de la tasa de supervivencia de los óvulos o embriones tras la congelación permiten que hoy haya mujeres que puedan preservar su fertilidad para cuando decidan ser madres. Se aconseja realizarlo a una edad que garantice obtener ovocitos de mayor calidad para aumentar las posibilidades de éxito.

En cuanto a la cantidad de óvulos necesarios para conseguir el embarazo es difícil dar una cifra exacta, pero los expertos consideran que si se obtienen alrededor de unos 15-20 se pueden alcanzar un 80% de posibilidades de conseguir una gestación tras la vitrificación.

La sensación de inestabilidad e incertidumbre por la que atraviesa nuestra sociedad diluye, aún más, la posible idea de formar una familia en los próximos años. Sin embargo, más allá de esta crisis, que también pasará, hay que pensar que la reserva ovárica no es finita y que la idea de guardar la fertilidad nos permite conservarla para cuando llegue el momento adecuado.